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viernes, 4 de marzo de 2011

Tejiendo la araña

Tengo que confesar una cosa: odio las arañas. No puedo con ellas, me dan repelús, les tengo miedo por venenosas y eso de que me miren con ocho ojos me da un mal rollo tremendo. Para mi gusto, demasiado inteligentes para el tamaño que tienen.
¿Y qué me ha llevado a tejer una de motu proprio? Pues para alegrar un poco a alguien a quien quiero mucho. Eso y que la araña es de mentira (aunque menuda grima viendo fotos de los animalicos :S)

El resultado, el que podéis ver. La verdad es que estoy contenta con el resultado, teniendo en cuenta que la hice de noche e inventandome el patrón sobre la marcha.

Está hecha de algodón negro y lana roja, tejidos a ganchillo. Las patas son alambre recubierto de algodón, y por lo tanto totalmente posables. Y los ojos son cuentas de abalorios. El cuerpo mide 10 cm de largo y 20 cm de ancho (contando las patas sin extender del todo, como en la foto)

Ésta ya tiene dueño adjudicado, pero estoy dispuesta a hacer más de los mismos colores o de otros, a elegir.

Eso sí, con una araña grande y manejable en mis manos, una fan de Richard Matheson como soy no podía evitar hacer el montaje:

¿Os suena el título "El increíble hombre menguante"?

5 comentarios:

  1. Mola un puñao y mira que me pasa lo mismo que a tí... Me dan bastante grimilla estos animalitos ^^U

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  2. Ayyyy!! Con lo majicas que son!!!
    Trabajo muy currado, por lo de las patas y eso no?

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  3. ¡Gracias gente! :) Es curioso, con la grima que me dan las arañas y con esta juego un montón.
    Y no te creas que las patas es lo complicado, me veía peor para sacar las proporciones de cuerpo-abdomen-colmillos.

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  4. Doy fé que, si en foto queda chula, en vivo mola mil.

    No se si es el tacto, el temblequeo de las patas o el brillo de los ojos, pero lo cierto es que el bicho tiene carisma.

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